¿Cómo te sentís con tu productividad?
Hablemos de ese elefante blanco en la sala que nadie quiere mencionar, se hace mucho hincapié y referencia a la procrastinación, como debemos organizar y gestionar bien nuestros tiempos.
Algunos van a mencionar que ciertas aplicaciones pueden optimizar tu agenda y así no tener errores ni olvidos. Otros mencionan que no hay como anotar en papel, el bajarlo al papel ayuda a tener un orden en la cabeza.
Se puede encontrar millones de artículos de cómo evitarla, como ser “más productivos” como “optimizar nuestro tiempo” ¿Que pasa esos días que simplemente no tienes ganas? Esos días que preferís mandar mail desde la galería de tu casa y contestar unos llamados, nada muy elaborado.
Comienza un gran sentimiento que a cada emprendedor y también trabajador de dependencia se le manifiesta de distinta manera, la culpa.
Es muy difícil manejar la culpa, esa sensación de que estás haciendo algo mal, estas dejando tareas incompletas, estas tomando tiempo libre, tiempo que en realidad estas “mal utilizando”.
Analicemos por un segundo esto “tiempo que en realidad estas mal utilizando” una de las claves fundamentales para cualquier emprendedor es que si está trabajando en ese proyecto es porque le apasiona, si comenzaste este camino por el dinero en algún momento el equilibrio se va a perder provocando fastidio.
Es por este motivo que tenemos que respetar esos momentos de ocio, de relajarnos, de vivir esos momentos cotidianos que nos llenan, jugar con nuestros hijos, cocinar, leer un libro, mirar una serie, entrenar, está bien y es más es necesario.
Si alguien te dice que cumple su agenda sistemáticamente y es más que productivo porque su arte de manejo de tiempos no tiene margen de error, lo que no está poniendo en la balanza es que en el “margen de error” están esos momentos de satisfacción y disfrute que nos hacen felices, y una persona feliz es una persona productiva.
En el momento que el monstro de la culpa aparezca dividí tus tareas en urgente e importante, poniendo como urgente tu momento de disfrute y lo importante distribuirlo, mantener un equilibrio porque tener éxito no solo se trata de los resultados si no de ir disfrutando cada uno de los pasos